Recuerdo que aquel día no quería llegar a Tonterías porque no quería ver a Anna. Cuando desde siempre había sido todo lo contrario. Tenía la sensación de que todo iba a ir mal, no estaba muy optimista. Si la noche anterior estaba muy convencido de que lo mejor era decirle lo que sentía, el día siguiente no estaba muy arrepentido de todo. Fuí en el coche de camino al plató y no paré de pensar en como se lo habría tomado ella. Me dolía la cabeza de tanto pensar. En estos temas siempre he sido de esos que no se preocupan, soy más de lo que tenga que venir ya vendrá y que comerse la cabeza es un desperdicio pero aquel día no pude.
Llegué a plató, entré y me recuerdo que me encontré a Flo en el pasillo. Empezamos a hablar de como me fue en Galicia y me empieza a comentar de que irá el programa de hoy. No le presté mucha atención y el lo notó. Me pregunta si me pasa algo y yo le dije que no. De pronto se nos acercó Romina y nos dijo que Anna la había y que dijo que llegará un poco más tarde, pero que llegará a comer. Flo dice quiere que le acompañea Flocución porque tenemos que hacer un par de voces para el programa.
Cuando estabamos a punto de acabar llaman a la puerta. Es Anna, se acerca y nos saluda. No parece estar enfandada o eso creo. Vuelvo a respirar.
Era la hora de comer y Anna se sentó en la otra punta de mesa de donde yo estaba. Eso me hizo volver a pensar que ella estaba enfadada por lo de anoche. Romi se sentó a mi lado y también notó que estaba raro. Mientras comiamos no paraba de mirar a Anna. En cambio ella no me miro ni una sola vez y cada vez que nos mirabamos a los ojos, ella me esquibaba la mirada. Eso me hizo pensar que estaba enfadada.
De pronto se me pasó un pensamiento por la cabeza y fue el de que me había cargado nuestra amistad, es decir que ya no confiaría en mi como antes, ya no me contará sus cosas, ya no me pediría un abrazo antes de empezar el programa ( el momento más feliz del día), después del programa ya no vendrá a preguntarme que haré por la tarde... Al pensar esto se me quitaron las ganas de comer. Me levanté y me fuí a mi camerino, estaba muy enfadado conmigo mismo. Tenía sentimientos contradictorios. Por un lado me sentía libre, feliz prorque al fin le había dicho a Anna lo que sentía y por otro lado tenía miedo de perderla.
En mi camerino me tumbé en mi sofá y me puse a escuchar música con el volumen muy alto para no oir mis pensamientos. Cerre los ojos, conseguí relajarme y desconectar del mundo real por un momento.
Al poco tiempo entró Anna. Al verla me incorporé muy rápido, estaba muy nervioso.
Seguro que a vosotros alguna vez habéis vivido un momento de esos que dices " tierra tragame" . Pues ese momento era por el que estaba pasando.
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