Situarnos un día después de la gala de los premios Onda. Como ya sabeís todo el equipo había ido a Barcelona. Flo, Anna, Romi y yo presentabamos la gala. Cuando nos los dijeron no nos lo podíamos creer. Fue flipante pensar que cuatro tontacos como nosotros presentando una gala tan importante. Nos hizó reflexionar... pero eso es otra movida.
Ah, que me estoy enrollando. Bueno, como os estaba diciendo presentamos la gala, todo fue muy bien. Mi parte favorita sin duda fue la de Anna hablando en catalán, me encanta cuando lo hace, me pone mucho... Otra vez me desvio del tema jajaj. Si es que cuando hablo de Anna me pierdo.
Después de la gala, todos nos fuimos directos a tomarnos unas copas. Yo no bebí mucho -y eso que era barra libre- porque al día siguiente tenía que actuar en Galicia.
Al mediodia más o menos salí de Barcelona rumbo a Galicia. Cuando llegue lo primero que hice fue ducharme y dormir.
Un par de horas antes fuí al teatro, estaba todo vendido me dijo Chuspi, no cabía ni un alfiler. Entre ese maravilloso público estaban mis amigos de León y mis primos habían ido a verme cosa que me hizó ilusión pero al día siguiente esa ilusión se convirtió en deseo de matarlos jajajaj.
Aquella noche el bolo me fue muy bien. Después mis amigos y mis primos nos fuimos a tomar algo para celebrar que me había puesto traje jajaj por la presentación de los Ondas y el bolo.
Empezamos a mezclar mojitos, ron con cola, calimochos...
Hasta que empezamos a picarnos y decidimos jugar un juego que se llama " que prefieres". Me tocó a mi y como mis amigos son una panda de cabrones sabían que sentía y siento algo muy fuerte Anna me dijeron.
- Que prefieres llamar a Anna y declararte o pagar las copas de ésta noche y las de 5 sitios más a los que iremos dentro de unas semanas.
- Yo que tú Martínez me lo pensaría y mucho dijo Yoda. Si lo piensas bien te estamos haciendo un favor. Te estamos ayudandote a decirle lo que no le dirías a Anna en tu vida.
Me acerque a la barra y pedí la cuenta. La suma era muy importante. Así que decidí llamar a Anna, Yoda tenía razón, me costó reconocerlo. Era una forma muy cutre para declararme por teléfono y borracho pero sabía sobrio no tendría valor de hacerlo. Así que pensé ¡Qué más da! Salimos fuera del garito y llamé a Anna.
Holaa! oye, tienes que seguir la historia eh?? q la dejaste muy interesante! siguiente pliis! ;)
ResponderEliminar